
¡Ah, caray! Sin duda resultó sorpresiva la decisión de Jorge Corichi Fragoso de solicitar licencia definitiva al cargo de presidente municipal de Tlaxcala.
Pero la mayor sorpresa, por supuesto, fue saber que se integra al equipo de campaña del precandidato presidencial, Marcelo Ebrard, como coordinador político-electoral de la Cuarta Circunscripción Federal.
Así como se observa, Corichi se une al equipo del excanciller y corcholata morenista no porque tenga alto talante para aquello del arte de la política, sino por ser amigo “de piquete de ombligo” del exjefe de Gobierno, como él lo presume.
El mismo Jorge Corichi ha dicho -en público y privado- que conoce a Marcelo Ebrard desde la preparatoria y que estuvieron juntos en diversos movimientos de transición política.
Lo que en su repetitivo discurso muy bien aleccionado no dice es que por allá de los 90´s formó parte del Partido Revolucionario Institucional e impulsaba la candidatura presidencial de Luis Donaldo Colosio, pero esa es otra historia que conviene mantener reservada.
Lo cierto es que la apuesta de Corichi Fragoso al dejar el cargo que tanto anheló fue riesgosa, pero a la larga saldrá ganando.
Y es que gane o pierda Marcelo Ebrard la encuesta para definir al Coordinador Nacional de los Comités de Defensa de la Transformación, o lo que es lo mismo, la candidatura presidencial de Morena para 2024, el alcalde capitalino con licencia será beneficiado en las negociaciones, ya sea con una candidatura de elección popular, o bien, con un puesto en el próximo gobierno federal.
¿Quién gana?
En este panorama, habría que preguntarse quién gana y quién pierde con la salida de Jorge Corichi de la alcaldía capitalina.
La alcaldesa suplente en funciones de propietaria, Maribel Pérez Arenas, por una parte gana porque al culminar el cargo su fotografía pasará a formar parte de la galería de quienes han gobernado el municipio más codiciado políticamente de la entidad, pero pierde al tener que cargar con todas las problemáticas internas y externas que en menos de dos años se echó encima Jorge Corichi.
La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros gana al ya no tener que lidiar con un improvisado político que tomaba decisiones basado en sus criterios personales y no en beneficio colectivo.
Los regidores ganan al ya no soportar a un tecnócrata que no los veía como cuerpo colegiado, sino como simples subordinados y damas de compañía que debían levantar la mano cuando su ‘jefe’ así lo quisiera y callar cuando nadie les preguntara su opinión.
Los comerciantes ganan por quitarse del cuello el pie que representó el incesante cobro de licencias de funcionamiento a altos costos.
Los artesanos ganan al dejar de ser víctimas de una persecución al expender sus productos, al grado de ser retirados con el uso de la fuerza pública de la Plaza Xicohténcatl.
Los policías municipales también ganan porque dejarán de padecer decisiones a botepronto, como fue el cambio de nueve titulares de la corporación en tan solo 22 meses de gobierno, lo que evidenció una total inestabilidad en la corporación.
Y los sindicalizados de alguna forma también ganan porque tendrán la posibilidad de replantear los derechos que han conquistado y están plasmados en su contrato colectivo de trabajo.
Ambientalistas, tianguistas y propietarios de bares son ‘ganones’ para replantear sus necesidades a la nueva autoridad, de quien se espera no tenga oídos sordos.
Pero los que de plano pierden son los taxistas, pues Jorge Corichi dejará incumplida su promesa de que al final de su administración todos hablarían inglés, como una forma de darle una mejor atención al turismo extranjero.
Ya veremos si la alcaldesa Maribel Pérez asumirá el cargo con total libertad y llevará las riendas en la toma de decisiones, o bien, únicamente será la cara visible y Jorge Corichi seguirá detrás en la administración, a través de todos los funcionarios públicos que dejó intactos en sus respectivos puestos.
Marcha
Saquen las palomitas y estemos atentos a ver en que terminará la ‘megamarcha’ convocada para este miércoles nueve de agosto, la cual incluye esos molestos bloqueos viales.
La concentración masiva que prevé la participación de cinco sindicatos, colectivos, ambientalistas, inconformes de municipios, familias de personas desaparecidas, entre otros, servirá no solo para exigir respeto a derechos laborales y humanos plasmados en la Constitución, sino también para que algunos aprovechados, como el diputado Manuel Cambrón Soria, saquen sus resentimientos ante el arribo del morenismo a Palacio de Gobierno, trago amargo ocurrido en la elección del 6 de junio de 2021 que la oposición aún no digiere.



