
De no creerse lo que pasa en la Secretaría de Seguridad Pública, fuentes de la dependencia informaron que la semana pasada agentes de la Policía Ministerial llegaron a las instalaciones de la Policía Estatal con la intención de detener a un grupo de agentes del grupo táctico señalados por un caso de extorsión.
Las fuentes consultadas, señalaron que los agentes llegaron durante la madrugada, iban por un elemento conocido como “El Panda” y dos de sus compañeros por un caso de extorsión que fue denunciado ante la Fiscalía General del Estado.
Los elementos salieron a una operación en la que detuvieron a los tripulantes de una camioneta a quienes les pidieron que se comunicaran con sus familiares para que les entregarán una cantidad fuerte de dinero en efectivo a cambio de no ponerlos a disposición.
Los familiares juntaron el dinero, pero antes de entregarlo notificaron a la Fiscalía General del Estado por lo que se realizó un operativo para la detención de los elementos.
La captura no se concretó debido a que los elementos recibieron un “pitazo” y ya no regresaron a las instalaciones de la Policía Estatal en el barrio de Analco.
Las fuentes consultadas señalaron que quienes “le salvaron el pellejo” a los elementos fueron un jefe de grupo conocido como “Jabalí” y el subinspector Raymundo Soto.
Los elementos involucrados y los mandos que presuntamente los protegieron por enésima fueron reciclados, pese a que durante años han sido acusados por abusos contra los uniformados y de la mano del subsecretario Humberto Rivera García les dio luz verde para regresar a las “andadas”.
El desorden que se vive en la SSP siempre termina en la Subsecretaría de Coordinación y Operación Policial cuyo titular permite todo tipo de malas prácticas, ¿Por qué lo permite si eso empaña su trabajo? Lo que no suena lógico, suena metálico.



